Dos cosas de Flaubert, una de Hemingway y otra de Pascal Quignard. El nombre en la punta de la lengua, una libreta limpia y los deberes que me he impuesto: pensar en el amor prohibido y en el comentario que aneris ha dejado, generosamente, sobre ese amor.
Me voy a París unos días. Cuando vuelva, traeré lo que me lleve y los deberes hechos.
lunes 1 de junio de 2009
sábado 23 de mayo de 2009
Sobre ese amor
Parece que el amor prohibido no goza de las mayorías.
Es indudable que representa una forma de vivir totalmente diferente a la que se puede dar en una relación, digamos, normal.
Se trata de un paralelismo muy limitado, ante las infinitas posibilidades que la vida nos brinda para poder disfrutar de ella.
Además, ahí están todas esas relaciones sociales que tan eficazmente rodean la existencia de nuestras vidas amorosas (ahora que la vida en pareja ya no es rechazada por la familia); esas mismas relaciones sociales ante las que queremos que nos vean con la persona amada. Y los viajes y el cine y el salir de tapas y tantas cosas que nos gustan.
Por eso, el amor prohibido se queda para KB, para Francesca, para Robert y para los poetas y amantes primitivos.
Es indudable que representa una forma de vivir totalmente diferente a la que se puede dar en una relación, digamos, normal.
Se trata de un paralelismo muy limitado, ante las infinitas posibilidades que la vida nos brinda para poder disfrutar de ella.
Además, ahí están todas esas relaciones sociales que tan eficazmente rodean la existencia de nuestras vidas amorosas (ahora que la vida en pareja ya no es rechazada por la familia); esas mismas relaciones sociales ante las que queremos que nos vean con la persona amada. Y los viajes y el cine y el salir de tapas y tantas cosas que nos gustan.
Por eso, el amor prohibido se queda para KB, para Francesca, para Robert y para los poetas y amantes primitivos.
domingo 10 de mayo de 2009
El rincón tiene forma de triángulo equilátero
Es de suponer que Robert/ en el curso del tiempo y del camino/ aprendiera a amar aquel rincón/ que Francesca reservó para él/ probablemente oculto en su propia alcoba/ probablemente envuelto entre sus prendas íntimas/ tan cerca y tan lejos de Michael/ el hombre que le dio su primer beso y recibió su primera mentira.
martes 28 de abril de 2009
El rincón de Robert Kincaid
En el rincón secreto de tu alcoba
tras las prendas más íntimas y ocultas
se esconden trozos de ilusión almacenada.
Aquel germen
enterrado un día
en las grietas mas profundas de tu alma
enraíza
ahora
en el rincón de la ilusión prohibida.
De ese rincón
donde mis palabras se funden con tu aliento
has sacado
con temor
mi verso más querido
y una vez más lo has leído
y lo has cerrado
con un beso.
Beso y rincón son míos, en efecto.
.
tras las prendas más íntimas y ocultas
se esconden trozos de ilusión almacenada.
Aquel germen
enterrado un día
en las grietas mas profundas de tu alma
enraíza
ahora
en el rincón de la ilusión prohibida.
De ese rincón
donde mis palabras se funden con tu aliento
has sacado
con temor
mi verso más querido
y una vez más lo has leído
y lo has cerrado
con un beso.
Beso y rincón son míos, en efecto.
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domingo 12 de abril de 2009
Rincón
Si no le hubiera surgido un amor inconveniente, nunca habría ido a aquel supermercado. Nunca habría arriesgado.
Si su amor no fuese un amor prohibido, no habría pasado los sofocos de una adolescente.
Si su amor no fuese un amor prohibido, no se encontraría ajena al mundo, mintiendo sin ser su estilo, y dando explicaciones a quienes antes se las habría pedido.
Se podría decir que el amor prohibido la tenía colgada del espacio y del tiempo.
Nunca había estado tan nerviosa, tan insegura y, a la vez, tan decidida.
Nunca había pensado que un amor prohibido habría de ser la sal de su rincón secreto.
Si su amor no fuese un amor prohibido, no habría pasado los sofocos de una adolescente.
Si su amor no fuese un amor prohibido, no se encontraría ajena al mundo, mintiendo sin ser su estilo, y dando explicaciones a quienes antes se las habría pedido.
Se podría decir que el amor prohibido la tenía colgada del espacio y del tiempo.
Nunca había estado tan nerviosa, tan insegura y, a la vez, tan decidida.
Nunca había pensado que un amor prohibido habría de ser la sal de su rincón secreto.
domingo 29 de marzo de 2009
Lejos
Lejos de la tierra quemada, KB, madura y atractiva, decidida e insegura, se entrega.
No hay contradicción entre su madurez y su atractivo. No hay contradicción tampoco entre decisión e inseguridad.
La emoción que provoca su conducta es hija de la entrega. Su entrega viene de la ilusión. Y la ilusión es el aire que refresca una vida sin sustancia.
Para esa mujer, madura y atractiva, el reloj se puede parar en la mitad de su vida. Dará los últimos tictacs, lentos y espaciados, mientras la mirada se pierde en el bosque de su juventud.
Sabrá que el reloj se ha parado cuando la vida se organice en torno a su condición de doméstica pieza, imprescindible pieza de la familia: animadora del desayuno, coordinadora del almuerzo y pieza clave de la cena. También tendrá papel en la barbacoa, de vez en cuando, si él lo considera.
¿Debería pedir perdón por no dejarse llevar?
¿Debería entregarse al reloj, en lugar de entregarse al amor?
¿Debería rechazar el amor, por ser un amor prohibido?
Yo estoy seguro de que sólo su amor prohibido pudo rescatarla de esa vida sin vivencias.
No hay contradicción entre su madurez y su atractivo. No hay contradicción tampoco entre decisión e inseguridad.
La emoción que provoca su conducta es hija de la entrega. Su entrega viene de la ilusión. Y la ilusión es el aire que refresca una vida sin sustancia.
Para esa mujer, madura y atractiva, el reloj se puede parar en la mitad de su vida. Dará los últimos tictacs, lentos y espaciados, mientras la mirada se pierde en el bosque de su juventud.
Sabrá que el reloj se ha parado cuando la vida se organice en torno a su condición de doméstica pieza, imprescindible pieza de la familia: animadora del desayuno, coordinadora del almuerzo y pieza clave de la cena. También tendrá papel en la barbacoa, de vez en cuando, si él lo considera.
¿Debería pedir perdón por no dejarse llevar?
¿Debería entregarse al reloj, en lugar de entregarse al amor?
¿Debería rechazar el amor, por ser un amor prohibido?
Yo estoy seguro de que sólo su amor prohibido pudo rescatarla de esa vida sin vivencias.
martes 10 de marzo de 2009
Eso es
Entregar la parte más entrañable de la relación personal. Incluso por encima del descubrimiento del cuerpo.
Dejar que alguien entre en nosotros y llegue a saber cómo somos, cómo pensamos, cómo amamos, cómo concebimos la vida.
Todo a merced del otro. Y con gusto.
Todo eso: los sueños, las frustraciones, los pensamientos y la pérdida del control.
Más al desamparo, más a la intemperie. Desvelando los simples defectos y debilidades comunes.
Más al desamparo que mostrando su sexo. Más entrega que su entrega carnal.
Hablamos de la entrega de su intimidad.
.
Dejar que alguien entre en nosotros y llegue a saber cómo somos, cómo pensamos, cómo amamos, cómo concebimos la vida.
Todo a merced del otro. Y con gusto.
Todo eso: los sueños, las frustraciones, los pensamientos y la pérdida del control.
Más al desamparo, más a la intemperie. Desvelando los simples defectos y debilidades comunes.
Más al desamparo que mostrando su sexo. Más entrega que su entrega carnal.
Hablamos de la entrega de su intimidad.
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